cheguevara
08-25-2006, 09:46 AM
No me gusta para nada jugar a la mañana.
por Manu / 25-08-06
Menos mal que pudimos viajar a Saitama en el tren bala y zafar del ómnibus en el que nos quería mandar la organización porque nos hubiese perjudicado mucho físicamente. Ya lo sufrimos al llegar a Japón, cuando del aeropuerto de Narita (Tokio) a Sendai demoramos 6 horas y llegamos a las 3 y pico de la madrugada. Agradezco al que hizo la gestión por evitar ese medio de transporte; creo que fue Ale Cassettai, nuestro jefe de equipo, porque nos va a permitir contar con un mayor tiempo de descanso antes del partido por los octavos de final contra Nueva Zelanda.
Sinceramente, no me gusta para nada jugar a las 10 de la mañana, porque cambia nuestra rutina de toda la vida, porque salvo algún partido de la NBA que solemos tener por la tarde y a veces en torneos internacionales como en este Mundial, siempre jugamos de noche todos, cada uno en su club. Así que va a ser duro levantarse muy temprano, desayunar y estar en el estadio a eso de las 9 para afrontar una instancia decisiva, de cruce, y frente a un rival muy complicado.
Si bien todavía no estudiamos a fondo a los neozelandeses, ya los conocemos bastante del Mundial de Indianápolis, los Juegos Olímpicos de Atenas y el amistoso en Obras Sanitarias que jugamos a principio de este mes. Si bien no está Sean Marks, ex compañero mío en los Spurs, que es un pivote determinante en el esquema de ellos, tienen un estilo de juego diferente a todos los demás equipos. Siempre nos complicaron y nos costó defenderlos porque juegan con cuatro perimetrales abiertos, que tienen muy buen tiro, y un sistema de cortinas, bloqueos ciegos y penetraciones que saben hacer de memoria y muy bien. Tienen esa táctica muy estudiada y una gran movilidad.
La verdad es que es un equipo muy peligroso, sobre todo si tienen una noche inspirada desde lejos. Son un equipo que tira muchos más triples que dobles, cosa muy poco común en el básquetbol internacional de hoy; por ejemplo, ayer tiraron ¡34 triples y 22 dobles! Vamos a tener que tener mucho cuidado en estar siempre bastante pegados y que tiren con la defensa encima. Respecto del partido de ayer contra Serbia y Montenegro, creo que lo tomamos como uno más para ganar, y después se terminó calentando con algunos roces y pitazos polémicos de los árbitros que nos motivaron y el juego se puso picante. No jugamos muy bien, pero lo ganamos con garra y mucho corazón y eso también es importante muchas veces cuando no todo te sale 10 puntos.
Con Igor Rakocevic me molesté porque en una jugada me tomó del brazo y caí mal, me pudo haber lesionado, pero nada más. El se quejaba de que yo le había tirado un codazo, pero son cosas que pasan cuando uno tiene muchas responsabilidades y juega muy duro para ganar.
El partido nos vino bien porque habíamos tenido tres triunfos fáciles y necesitábamos un rival con chapa, que nos pusiera en dificultades. Por eso lo tomamos seriamente, dispuestos a no hacer pavadas ni desconcentrarnos. Creo que este partido sirvió para darnos un pequeño bañito de humildad y saber que no siempre nos va a salir todo fácil. Vino bien para poner los pies sobre la tierra.
manu
por Manu / 25-08-06
Menos mal que pudimos viajar a Saitama en el tren bala y zafar del ómnibus en el que nos quería mandar la organización porque nos hubiese perjudicado mucho físicamente. Ya lo sufrimos al llegar a Japón, cuando del aeropuerto de Narita (Tokio) a Sendai demoramos 6 horas y llegamos a las 3 y pico de la madrugada. Agradezco al que hizo la gestión por evitar ese medio de transporte; creo que fue Ale Cassettai, nuestro jefe de equipo, porque nos va a permitir contar con un mayor tiempo de descanso antes del partido por los octavos de final contra Nueva Zelanda.
Sinceramente, no me gusta para nada jugar a las 10 de la mañana, porque cambia nuestra rutina de toda la vida, porque salvo algún partido de la NBA que solemos tener por la tarde y a veces en torneos internacionales como en este Mundial, siempre jugamos de noche todos, cada uno en su club. Así que va a ser duro levantarse muy temprano, desayunar y estar en el estadio a eso de las 9 para afrontar una instancia decisiva, de cruce, y frente a un rival muy complicado.
Si bien todavía no estudiamos a fondo a los neozelandeses, ya los conocemos bastante del Mundial de Indianápolis, los Juegos Olímpicos de Atenas y el amistoso en Obras Sanitarias que jugamos a principio de este mes. Si bien no está Sean Marks, ex compañero mío en los Spurs, que es un pivote determinante en el esquema de ellos, tienen un estilo de juego diferente a todos los demás equipos. Siempre nos complicaron y nos costó defenderlos porque juegan con cuatro perimetrales abiertos, que tienen muy buen tiro, y un sistema de cortinas, bloqueos ciegos y penetraciones que saben hacer de memoria y muy bien. Tienen esa táctica muy estudiada y una gran movilidad.
La verdad es que es un equipo muy peligroso, sobre todo si tienen una noche inspirada desde lejos. Son un equipo que tira muchos más triples que dobles, cosa muy poco común en el básquetbol internacional de hoy; por ejemplo, ayer tiraron ¡34 triples y 22 dobles! Vamos a tener que tener mucho cuidado en estar siempre bastante pegados y que tiren con la defensa encima. Respecto del partido de ayer contra Serbia y Montenegro, creo que lo tomamos como uno más para ganar, y después se terminó calentando con algunos roces y pitazos polémicos de los árbitros que nos motivaron y el juego se puso picante. No jugamos muy bien, pero lo ganamos con garra y mucho corazón y eso también es importante muchas veces cuando no todo te sale 10 puntos.
Con Igor Rakocevic me molesté porque en una jugada me tomó del brazo y caí mal, me pudo haber lesionado, pero nada más. El se quejaba de que yo le había tirado un codazo, pero son cosas que pasan cuando uno tiene muchas responsabilidades y juega muy duro para ganar.
El partido nos vino bien porque habíamos tenido tres triunfos fáciles y necesitábamos un rival con chapa, que nos pusiera en dificultades. Por eso lo tomamos seriamente, dispuestos a no hacer pavadas ni desconcentrarnos. Creo que este partido sirvió para darnos un pequeño bañito de humildad y saber que no siempre nos va a salir todo fácil. Vino bien para poner los pies sobre la tierra.
manu